Neutralizar ácidos de la placa

Cuando sujetos sanos mastican chicle, el flujo de saliva aumenta desde un valor de reposo de 0,4-0,5 ml/min, a aproximadamente 5-6 ml/min, disminuyendo después de 5 minutos acerca de 2 ml/min, y a partir de ahí lentamente a 1,2-1,5 ml/min, a los 20 minutos.

El efecto de la estimulación consiste en aumentar la concentración de bicarbonato en la saliva que entra en la boca. Este bicarbonato aumenta el pH de la saliva, e incrementa enormemente su poder de amortiguación (buffer) con lo que la saliva estimulada es mucho más eficaz para neutralizar y equilibrar tanto los ácidos de los alimentos como los ácidos que surgen en la placa como consecuencia de la fermentación de los carbohidratos. Al mismo tiempo, el fosfato de la saliva cambia como resultado del aumento del pH, por lo que una mayor proporción de este aparece en forma de PO4 3-. El contenido de calcio de la saliva también aumenta.

Estos cambios en la composición de la saliva estimulada resultan en una mayor capacidad para prevenir la caída del pH y una mayor tendencia a favorecer el crecimiento de cristales de hidroxiapatita. Además, el mayor volumen y tasa de flujo de saliva estimulada dan como resultado una mayor capacidad de eliminar los azúcares y ácidos de alrededor de los dientes. Estas tres propiedades de la saliva están relacionadas con la susceptibilidad a la caries del individuo y todas mejoran con la estimulación salival.

La acción de la saliva estimulada es más importante durante el ataque de ácidos de la placa que se produce durante los 20-30 minutos siguientes a una ingesta de alimentos cariogénicos. Sin embargo, con la mayoría de alimentos, la estimulación salival cesa justo después de tragar, y la composición salival vuelve a la normalidad después de unos 5 minutos, y por lo tanto los efectos protectores no se activan cuando más se necesitan.

Con el fin de mejorar la protección salival durante el ataque de los ácidos, se necesita un estimulante que no sea cariogénico por si solo y cuyo efecto sea lo más prolongado posible. El chicle sin azúcar es un estímulo muy práctico y aceptable que se puede consumir tras ingerir alimentos con carbohidratos, y no aporta calorías innecesarias. Diversos estudios han mostrado que mascar chicle sin azúcar estimula la producción de saliva durante hasta dos horas.